La región vitivinícola de Rioja muestra un equilibrio perfecto entre cultura y naturaleza, duro trabajo y placer. El hermoso paisaje refleja la rica cultura riojana a través de un intrincado mosaico de pueblos con historia, imponentes montañas, antiguos monasterios, ermitas e iglesias, todo ello siempre acompañado del omnipresente viñedo.
Rioja Alavesa está formada por pequeñas parcelas de diversos cultivos y bosquetes en terrazas, con suelos arcillosos calcáreos y un clima extraordinario para albergar viñedos de calidad. La Sierra Cantabria, al norte, supone una barrera natural con la que chocan las nubes que proceden del norte, lo que da lugar a un clima mediterráneo con influencia atlántica ideal para la producción de excelentes vinos.